Educación ciudadana: el gran desafío de la Ley REP

El Gobierno, el sector privado, ONG y sobre todo las municipalidades, están cada vez más preocupadas (y ocupadas) en crear campañas e iniciativas de educación hacia el reciclaje.

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Puede que los productores, el gobierno, las municipalidades y ONG tengan claro la importancia de la nueva Ley REP y empujen para que sea un éxito. Sin embargo, si las personas comunes y corrientes no tienen claro la importancia de “separar en origen” la basura y reciclar, puede que se haga muy difícil la implementación de la estrella del Ministerio del Medioambiente (MMA).

Por eso, uno de los desafíos más importantes de la REP es la educación y comunicación de los ciudadanos, algo que es de responsabilidad de varios actores. Por ejemplo, el artículo N°30 la Ley REP, indica claramente que las municipalidades “Deberán incorporar en sus ordenanzas la obligación de separar los residuos en origen y fomentar el reciclaje, cuando así lo determine el decreto supremo que establezca metas y otras obligaciones asociadas”. Además, detalla que “Promoverán la educación ambiental de la población sobre la prevención en la generación de residuos y su valorización”.

Por otro lado, el Artículo 31, apunta a que el MMA contará con un fondo destinado a financiar proyectos, programas y acciones para prevenir la generación de residuos y fomentar su reutilización, reciclaje y otro tipo de valorización. El reglamento para este fondo ya fue aprobado y está en trámite de aprobación por la Contraloría y asciende a  $2.100 millones para efectos de financiar proyectos, programas y acciones en 5 años. “Incluso, se estima que $250 millones serán ejecutados durante el segundo semestre del año en curso”, asegura Jorge Canals, subsecretario del Medio Ambiente.

Además, a nivel de gobiernos regionales ya existen varias iniciativas al respecto, principalmente para trabajar con las municipalidades. Por ejemplo, en la Región Metropolitana se invertirán cerca de $1.000 millones en dos años, para un programa piloto de separación en origen, orientado a la educación ambiental. “Además, hemos puesto otra serie de instrumentos como por ejemplo, la certificación ambiental para los colegios”, agrega Canals.

Para Ricardo Irarrázabal, ex subsecretario del Medio Ambiente y vicedecano de Derecho UC, resulta evidente el rol de la educación ambiental de la Ley REP, especialmente en relación a la clasificación en origen de los residuos, cuestión para la cual hay que educar e incentivar. “En este sentido, una menor o mayor educación incidirá directamente en los costos que va a suponer el cumplimiento de las metas de reciclaje que fije el MMA, por ejemplo en relación a los envases y embalajes. Así, quienes debieran ser los primeros en promover la educación ambiental a este respecto, son justamente aquellos que han de acreditar el cumplimiento de las metas, ya que existiendo mayor educación, los costos serán menores”, indica Irarrázabal.

José Domingo Ilharreborde, socio de Echeverría Ilharreborde Abogados explica: “Claramente la Ley está enfocada en los productores, quienes tienen metas de reciclaje y valorización. Sin embargo, para que todo resulte exitoso, se necesita crear mecanismos para que las familias en su casa separen en origen”. Incluso, el abogado indica que están viendo cómo España trató el tema educación con respecto a su legislación de reciclaje. “En ese país, la educación se centró en la difusión en colegios. Las campañas de concientización fijaron su atención en las nuevas generaciones”, sostuvo Ilharreborde.

Otro ejemplo a imitar es el de Alemania. En la década de 1970, había cerca de 50.000 vertederos en ese país. Ahora hay menos de 200. “Hay que destacar la importancia de esta tarea y que implicó un proceso de educación integral, que partió con la enseñanza en los jardines infantiles y colegios, hasta llegar a las mismas empresas a través de los municipios”, comenta Johanna Sternberg, gerente comercial de la Cámara Chileno-Alemana de Comercio e Industria (Camchal).