SISS entregó Informe de Gestión del Sector Sanitario 2015 destacando deficiencias y desafíos de empresas sanitarias

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La Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) informó que se encuentra disponible el Informe de Gestión del Sector Sanitario 2015, documento que entrega una descripción general de distintos aspectos de las empresas sanitarias y las principales cifras que permiten dar a conocer su tamaño, volumen de actividad y resultados, y cuya edición de este año puso especial énfasis en los diversos desafíos que enfrenta este sector.

El superintendente de Servicios Sanitarios, Ronaldo Bruna destacó en su presentación que el contexto del sector presenta un alto grado de desarrollo, con coberturas que rondan el 100% en agua potable y alcantarillado y 99,8% en saneamiento de las aguas servidas, pero que sin embargo “estos resultados no bastan para responder a los nuevos desafíos que se generan a partir del cambio climático y las crecientes exigencias de la ciudadanía. Se requiere avanzar y perfeccionar el funcionamiento del sector, enfrentando estos nuevos retos, minimizando las contingencias y mejorando los estándares de calidad y continuidad de los servicios”.

Sobre este tema, recordó las situaciones de emergencia a propósito de los desastres naturales ocurridos durante el año 2015, y señaló que independiente de la magnitud del desastre, la población y las autoridades exigen que el abastecimiento de agua potable no se interrumpa, a través de medidas que permitan aumentar el grado de resiliencia.

“Este trabajo debe desarrollarse mediante la aplicación de estudios específicos para la identificación de las zonas más vulnerables y las amenazas de mayor impacto, asegurar la provisión de servicios, reducir y transferir los riesgos, y de esta manera asegurar la sostenibilidad de los sistemas y la recuperación de los servicios después de la emergencia. Las compañías deben contar también con planes de contingencia y respuesta -cuidando que éstos sean concordantes con los planes locales de emergencia- que permitan proporcionar los servicios a los niveles mínimos, así como asegurar el servicio en las instalaciones claves para la atención de la emergencia, tales como hospitales, centros de salud, albergues y centros educacionales“, indicó.

Señaló que “las compañías pueden y deben hacer un mayor esfuerzo en lo que a reposición de redes se refiere. Como Superintendencia hemos advertido una cierta reticencia en el sector para comprometer en sus planes de desarrollo inversiones asociadas al recambio de tuberías, tanto de distribución como de recolección”, advirtió.

Al entregar cifras, el titular de la SISS indicó que “lo anterior se refleja en tasas de reposición muy bajas, tanto que implicaría demorar casi 180 años en reponer toda la red de agua potable y 450 años la red de aguas servidas. Existe un porcentaje importante de las redes y conducciones que podrían haber cumplido su vida útil técnica y por lo tanto se requiere que las empresas adopten de manera creciente estratégicas de reposición preventivas y no correctivas”, advirtió.

En este mismo plano, el superintendente Bruna señaló que otro ámbito que requiere esfuerzos por parte de las compañías es la reducción de las pérdidas de agua potable, que está en gran medida vinculado con el estado de las redes, de acuerdo a los datos observados en el Informe de Gestión del Sector Sanitario 2015.

“En tiempos de escasez hídrica, la industria sanitaria presenta elevados porcentajes de pérdida de agua potable en redes. Podemos observar que el porcentaje de agua no facturada de las 28 empresas principales fue de 33,65%, valor que se encuentra prácticamente estancado desde 2012. Reducir estos valores será uno de los principales desafíos del sector en los próximos años, en el contexto de la creciente presión sobre el recurso hídrico y de menor disponibilidad a causa del cambio climático”, advirtió la autoridad.

En cuanto al tratamiento de aguas servidas, la autoridad destacó que a la fecha existen 290 sistemas operativos en el país, alcanzando un 99,85% de cobertura, sin embargo sostuvo que el desafío está en que “estos sistemas se amplíen y se mejores debido a que muchos de estos ya tienen más de 10 años de funcionamiento, lo que sumado al crecimiento de la población incrementa la demanda sobre estos sistemas”.

Al refrendar datos del Informe de Gestión del Sector Sanitario 2015, el superintendente informó que “se ha detectado que el 37% del total de plantas (109) son consideradas por la SISS vulnerables, es decir, están en riesgo ya que están operando al límite e incluso en algunos casos sobre su capacidad de diseño, lo que ocurre tanto en capacidad hidráulica como en capacidad de carga orgánica y en algunos casos en ambas, y no están garantizando que el sistema cumpla con los estándares de calidad exigida por esta entidad y con la reglamentación vigente, pudiendo generar problemas de externalidades negativas tales como atracción de vectores y malos olores”.

El titular de la SISS planteó que surge la reflexión respecto a si se requieren modificaciones al marco regulatorio vigente, al tiempo que recordó que se encuentran mociones parlamentarias e iniciativas del ejecutivo que se tramitan actualmente en el Congreso.

También recordó que se encuentra en trámite la Ley de Servicios Sanitarios Rurales, cuyo ámbito de aplicación es regular las prestaciones de agua potable, alcantarillado y tratamiento de aguas servidas prestados en áreas rurales por parte de cooperativas y comités. Al cierre de la presente edición, el proyecto actualmente se encuentra en el tercer trámite constitucional y regula aspectos técnicos, normativos, tarifarios, de gestión y patrimoniales de los sistemas de agua potable rural.

Informe de Gestión 2015